Canadá es un país que necesita inmigrantes. Su vasta tierra, pequeña población (32 millones), y bajo índice de natalidad (cerca de 1.61 hijos por pareja), combinado con su fuerte crecimiento económico (el más rápido de los países del grupo de los G8 en los últimos diez anos) explica esta necesidad. La inmigración siempre ha sido vista como un camino para ingresar nuevos talentos y fuerza de trabajo. Y ahora el dinamismo de su economía hace este tema imperativo.
La creciente presencia demográfica de inmigrantes de 'minorías visibles' demanda el acceso equitativo en las oportunidades de empleo, que les permita desempeñar su papel laboral de acuerdo a su profesión, de manera que puedan contribuir al desarrollo de Canadá y disfrutar de sus beneficios.
Hay más canadienses dejando la fuerza de trabajo ahora, que las que entran en la misma. Como se intensifica la necesidad de nuevo talento, las organizaciones tendrán que ampliar la duración media del trabajo de sus empleados, y mejorar la participación a través del derecho a la jubilación.
Como un ejemplo, se prevé que habrá un total de 1.000,000 de puestos de trabajo creados en la Columbia Británica durante los próximos 10 años, pero sólo con 650,000 estudiantes finalizando el grado 12 durante el mismo período de tiempo, ¿quién va a llenar esta laguna ?
Un incremento espectacular de inmigración internacional será necesario para mantener el histórico crecimiento de la fuerza laboral y la economía.
Según las recientes estadísticas de Ciudadanía e Inmigración de Canadá, México fue el país # 1 de trabajadores extranjeros que vinieron a Canadá.